
(El método no tiene más elementos que ese, el peregrinar en el recuerdo de Dios, el Padre. Peregrinar no implica ir caminando hacia algún lugar de peregrinación, no. Peregrinar en este contexto significa que mientras lo hagamos todo, tengamos recuerdo, que recordemos al Padre de las Almas, Dios: un punto de luz poderoso, igual que nosotras las almas, puntos de luces infinitesimales pero poderosas. Prácticamente es imposible que Le recordemos constantemente, pero sí podemos tener flashes de ese Punto de Luz, que con su recuerdo nos purifica, durante todo el día. Igual que lo haría alguien enamorado de su amante.)