
(Con este eslogan, Baba nos está diciendo que las enfermedades las curamos de dos maneras, con alimentos adecuados para el cuerpo, también con las medicinas cuando ha arraigado demasiado y con el alimento adecuado de la conciencia espiritual de sabernos almas en estos cuerpos y revisar qué nos falta para perfeccionarnos. Muchas enfermedades están relacionadas con nuestras carencias espirituales. Otro mensaje de Dios hoy es que, después de hacer todo lo correcto para erradicar la enfermedad, nos olvidemos de ella, porque si seguimos dándole vueltas, la enfermedad será la protagonista y no querrá marcharse.)