
*Eslogan: El amor espiritual es incluso más valioso que la riqueza, por lo tanto, convertíos en un hijo océano de amor*
(La riqueza puede que nos colme de alegría. El amor mundano puede que nos llene mientras todo fluye. Pero lo que es intangible no se puede destruir. Este es el amor que perdura siempre que no lo hayamos intelectualizado. Si caemos en el error de llevarlo solo al intelecto, nos perderemos su fragancia y su “incaducidad”.)
[En las distintas religiones se ha caído en la trampa de intelectualizar a Dios, el Océano de Amor. Se ha creído que a Dios se le tiene que estudiar y que cuanto más y más intrincados sean los conocimientos sobre Él, mejor se Le podrá conocer. Entonces, todo ello se convierte solo en teología que significa estudio de Dios. ¿Cómo se puede estudiar a Dios sin haberlo conocido? ¿Sin haber sentido Su amor? Si no Le experimentamos como un encuentro íntimo…, y ni así Le podremos conocer del todo, ¿cómo podemos tener esa arrogancia de exhibirnos como eruditos? ¿Acaso se llega al amor solo estudiándolo? Al Océano de Amor se Le ha de sentir.]