*Baba habla a las almas: ¡Oh alma, olvida a tu padre físico! Olvida tu cuerpo y todas las relaciones corporales y recuérdame a mí, tu Padre, y tú, el alma, te continuarás limpiando. Después, en el futuro recibirás un cuerpo nuevo. Incluso los elementos, etc., se harán nuevos y satopradhan. ¡Ahora seguid olvidando este viejo mundo! Recordadme y seguiréis viniendo hacia mí, y luego iréis al paraíso.*
(Olvidar, en el contexto en que nos habla Baba, Dios el Padre, significa no tener dependencia de esa relación. No tener dependencia nos libera de pensamientos de subordinación y nos permite ser auto suficientes, y, al ser auto suficientes no vemos a los demás cómo quienes nos han de “dar” algo, sino como compañeros, iguales. Olvidar el cuerpo no quiere decir ser dejados, sino cuidarlo como nuestro templo; residimos en él y nos ha de durar hasta que todo acabe, porque en él nos limpiamos como almas si recordamos al Padre Verdadero del alma y eso requiere tiempo…, por ello ha de durar lo más posible, este es nuestro último nacimiento en este mundo viejo que ya no nos debe atraer. Generalmente desechamos lo que es inservible; este es el estado del mundo ahora.)
Desnuda
Se desnuda en la alcoba, todo aquello
vestido de moral y de decencia,
aquello que del dogma trae el sello,
es tan solo una inútil apariencia.
Trae luz el espejo, en un destello,
una vana ilusión ayer ausencia,
un instante fugaz, lo que fue bello,
notar y no tener de ello presencia.
Rozar sin alcanzar jamás el cielo,
sin tener en la manos esa esencia,
ese aroma fugaz que trae el velo.
Se desnudó en la alcoba la inocencia,
que vestía de largo terciopelo,
la vanal falsedad de la existencia.
13/6/16 j.ll.folch
M'agradaM'agrada
Gracias por tus sutiles apreciaciones. Es exactamente así, pero ahora ya hemos de trascender todas las alcobas sutiles y no sutiles. Om shanti.
M'agradaM'agrada