
(Ahora es el tiempo oportuno para “acicalarnos”, luego, cuando entren las prisas y los empujones debido al trastorno que generará la transformación del mundo, no habrá momento para pensar en uno mismo. Aún queda un poco de tiempo más para poder poner “todas las cosas en su sitio”, para entendernos como almas, para comprender que este mundo físico no es lo único que existe, para tener recuerdo de ese único Dios de todas las religiones, para comprender que el alma es eterna y no existe la muerte para ella, para entender que cuando dejemos este último cuerpo, el ser viviente que somos, vamos más allá del plano físico, a la liberación también llamado nirvana. Para comprender que si ahora hemos hecho el esfuerzo para transformarnos como la mariposa, para dejar todos nuestros vicios que creemos normales de tanto repetirlos y de ser bien vistos por esta sociedad: ego, ira, apego, lujuria, arrogancia.., etc., desde el nirvana bajaremos de nuevo al mundo transformado, a la liberación en la vida, la edad de oro, el principio del ciclo: día 1, mes 1, año 1, también llamado: el paraíso.)