
73.- ¿Cuando algo tan sencillo como amar a Dios nos puede hacer tan felices…, para qué renunciar a ello? Si no Le conocemos no importa, Él nos conoce a nosotros; con este pensamiento nos podemos centrar en nuestro Padre del alma. Estando en soledad conmigo mismo, logro el estado adecuado para alinearme con Su vibración que me purifica.