luminiscències 2013/2022

Tu pensamiento construye tu realidad

Sobre la meditación…

H. I. M.

 

Si es verdad, ojala pudiera. Pero para la meditación, hay que saber poner la mente en blanco ” el encefalograma plano”, y yo por desgracia o por suerte no he sabido hacer eso en mi vida y sinceramente creo que es imposible…Mi mente bulle continuamente, no puede parar, así a sido siempre, aunque sea en estados placenteros y relajados. Sobre todo porque esta diseñada para que así suceda. Todo en la naturaleza se agita y no para, hasta las bacterias, es la dinámica del universo, y poco se puede hacer contra eso…¿Si es que hay que hacer algo?.
 
Júlia Ridulaina

 

No es necesario poner la mente en blanco, prácticamente es imposible, pero sí que podemos controlar lo que pensamos, o lo que queremos pensar. La meditación sirve para que la mente no ande dando sus tumbos; ¿qué es antes, nuestra existencia o nuestros pensamientos?… está claro que si nosotros no existimos, nuestros pensamientos tampoco, así pues está claro que somos los creadores de nuestros pensamientos. Si no le damos órdenes a nuestra mente.., ella va a llenar el hueco que dejamos, es su trabajo. 😊

Sobre la meditación…

“Hace algunos años llegó a un monasterio tibetano del norte de la India un monje procedente de Tailandia, perteneciente a la antigua escuela Theravada, e, ilusionado, pidió permiso para meditar con los demás. Colocándose al final de la Gompa (sala de meditación) se sentó dispuesto a empezar la sesión cuando, de repente, descubrió con sorpresa que el resto de monjes comenzaban la entonación de la toma de refugio, cuatro pensamientos inconmensurables y la recitación de varios sutras. Encogiéndose de hombros, decidió meditar por su cuenta, alcanzando pronto un profundo Shamadi donde pudo contemplar con claridad la naturaleza de los fenómenos y la esencia pura de la mente, aprehendiendo un nuevo estado de paz antes desconocido. Cuando, al cabo de un rato, uno de los monjes hizo sonar la campanilla que anunciaba el final de la sesión meditativa, aquel hombre estaba ya a las puertas de la iluminación. Algunos, que se dieron cuenta de que el extranjero irradiaba una extraña claridad, se interesaron por él y por su práctica. A lo que el hombre confesó: – Cuando hay que meditar, medito. Cuando hay que estudiar los sutras, los estudio. Cuando hay que reflexionar sobre ellos, reflexiono. No realizo una práctica tan larga que llegue a agotarme, ni tan corta que no pueda saborear sus tesoros. No me pierdo en rituales, ni en tradiciones de hombres. Medito para conocerme a mí mismo, no para imitar a otros. Medito para transformar mi mente y liberarla, no para cargarla de cadenas o para cambiar unas por otras. Ustedes pierden demasiado tiempo en formalismos, haciendo rígido y duro lo que por esencia siempre fue sencillo y flexible.”

Sabiduría Zen
10372740_644841658969380_4062685093805466327_n

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s

Informació

This entry was posted on Setembre 5, 2014 by in conversaciones espirituales and tagged , , , .
%d bloggers like this: