*El Padre es dulce y, así, también vosotros hijos, os tenéis que hacer tan dulces.* “Nunca os enfadéis con nadie. Nunca causéis sufrimiento a nadie a través de vuestros pensamientos, palabras o acciones. El Padre nunca causa pesar a nadie. Cuánto más recordéis al Padre,más dulces os continuaréis haciendo; eso es todo. Vuestro barco cruzará a través de este recuerdo. Ésta es la peregrinación del recuerdo.”

(Ese barco espiritual es de tal forma, que incluso, estando en el océano de este mundo agitado por las olas, permanece estable debido a estar suspendido sin tocar la superficie del oleaje. Desde él, podemos ver los demás barcos zozobrando y somos capaces de acercar nuestros brazos a los brazos alzados de los que piden ayuda de ser rescatados de ahogarse. Este barco puede tambalearse pero nunca se hundirá; sólo hemos de asegurarnos de no caernos de él, con las buenas amarras de la meditación que nos conecta con el Océano de Amor, Dios.)